La raza de perro maltés, surgió en la cuenca del Mediterráneo. Aunque por su nombre pueda parecer que su origen está en Malta, realmente se considera que es una raza procedente de Italia. Desde su aparición, la raza de perro maltés fue una de las más apreciadas, especialmente por la alta sociedad.
Su belleza y su dulzura hacen del maltés un perro perfecto que además se adapta a cualquier estilo de vida y vivienda. ¡Que no te engañe su pequeño tamaño y su eterno aspecto de cachorrito! Es un perro fuerte y juguetón, que disfruta mucho jugando, ¡es casi incansable!
El perro de raza maltés es de tamaño pequeño, que pesa entre 2 y 3 kg en su etapa adulta. Su altura a la cruz no supera los 25 cm.
Su cabeza es redonda, con unos característicos ojos negros y trufa negra. Tiene orejas bajas cubiertas de pelo, que se mimetizan con el resto de la cabeza, especialmente cuando el perro tiene el pelo largo.
El pelo blanco con negro, liso largo y sedoso es la característica más notoria de la raza de perro maltés. Es abundante, pero no tiene subcapa, como ocurre con otras razas. ¡Si se deja crecer, puede llegar hasta el suelo! Pero realmente, esto sólo suele hacerse con los perros de exposición, los malteses mascota (que es la vida que realmente les gusta), suelen llevar el pelo algo más corto, para comodidad de todos. Además, a pesar de tener el pelo largo, ¡no suelta! Si buscas una mascota pero no te gustaría ver tu casa llena de pelos, el maltés es una buena opción a tener en cuenta.
¡Aunque es pequeño, es robusto y fuerte! Sus patas son cortas (es un perro muy bajito), pero el maltés es ágil y resistente, ¡le encanta correr y jugar! Su cola es larga y terminada en punta, toda cubierta de pelo.









